• A mí también me enseñaron desde niña, y en la Escuela de Medicina, que la sal no era buena. Los últimos estudios confirman que todos estábamos equivocados. Por supuesto, como con todo, la sal en exceso hace daño. Y si tienes ciertos padecimientos o condiciones previas, pues debes consultar con tu médico de cabecera antes de incrementar la dosis de sal en tu ingesta diaria. Pero la realidad es que es una sustancia muy necesaria para el funcionamiento, la vitalidad y la energía del organismo humano.

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